
El 29 de julio los pobladores de Caraz, capital de la provincia de Huaylas en la región de Ancash en Perú, tomaron la laguna de Parón de forma organizada, debido a las excesivas descargas de agua por parte de la empresa hidroeléctrica estadounidense Duke Energy Egenor. Durante el Gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), la central hidroeléctrica del Cañón del Pato fue traspasada a esta empresa que en 1992 puso a su servicio este embalse de Parón para ampliar la potencia producida.
La laguna de Parón, situada a 4.185 metros sobre el nivel del mar, a 32 km. de Caraz y a 100 km. al norte de Huaraz, capital de Ancash, es el depósito de agua dulce más importante del callejón de Huaylas y del Parque Nacional Huascarán, con un máximo de 76 m. desde el espejo de agua hasta el fondo, y con un contenido aproximado de 55 millones de metros cúbicos.
Desde el 29 de julio, los pobladores, en su mayoría campesinos pertenecientes a la comunidad Cruz de Mayo, custodian la laguna y sus accesos. Allí controlan los medidores de caudal para que de la laguna salga sólo 1 metro cúbico por segundo. Los campesinos aseguran que desde 1992 la reserva de agua se ha reducido de 50 millones de m3 a menos de 25 millones en la actualidad.
Se ha sabido que la extracción de agua por parte de la empresa Duke Energy Egenor ha llegado a ser hasta de 8-9 m3/s. Desde que comenzaron estas descargas, además de la reducción del nivel del agua, se han originado problemas tanto en la planta de tratamiento de agua potable de la ciudad de Caraz como en los canales de regadío.
Agua robada por la noche
A su vez, estas descargas se daban
con irregularidades. Se apreció
que los mayores desembalses se
hacían de la noche, de manera que
los agricultores no podían hacer
un uso debido de las aguas. De la
misma forma, en las acequias, el
recurso hídrico diario era menor e
incluso se vertían aguas turbias.
La comisión de regantes de Parón-
Llullan denunció que las descargas
provocaban erosiones en sus
canales de riego y dañaban sus
cultivos.
El 5 de agosto Fidel Broncano, alcalde de Huaylas, se reunió en Lima con el ministro de Medio Ambiente, Antonio Brack, para analizar este conflicto entre los comuneros y la empresa Duke Energy. El alcalde había introducido como regante a un ingeniero municipal para firmar un acta con la empresa que, sin ningún tipo de consenso con la comunidad campesina, fijaba las descargas en 4,5m3/s. El 11 de agosto en Caraz, el municipio y los ministerios de Medio Ambiente y Energía y Minas se retractaron de esta acta ante la Comisión por la Recuperación de la Laguna de Parón.
Tras un mes de toma de la laguna, el gobernador de la provincia de Huaraz, Julio Romero Correo, informó de que Duke Energy cedía la administración de las aguas de la laguna de Parón a un comité netamente técnico presidido por INRENA, el Instituto de Recursos Naturales de Perú.
Así, los integrantes de la comunidad campesina Cruz de Mayo, la sociedad civil de Caraz y el comité de regantes no tendrían lugar alguno en dicho comité, formado solamente por funcionarios técnicos de INRENA. Esta información fue confirmada a la autoridad política de la zona por Carlos Pagador, superintendente de Aguas a nivel nacional.
Por otro lado, Pagador también señaló que Duke Energy mantiene que la toma de agua debe ser de 4.5 m3 por segundo, y no 1 m3/s en época de estiaje y 0,5 m3/s en época de lluvia como la comunidad Cruz de Mayo pide.
Poco a poco, las instituciones han comenzado a dar su apoyo, aunque presionadas por la larga duración del conflicto. El Gobierno regional, a través del presidente César Álvarez, apoyó a la comunidad campesina Cruz de Mayo con una donación de 500 nuevos soles [moneda peruana] para gastos logísticos. También designó al ministro de Medio Ambiente como mediador del conflicto. Por su parte, el superintendente de aguas ha invitado expresamente a la comunidad a coordinar el asunto después de que la laguna fuera transferida al Estado.
Aún no se pueden medir las consecuencias que traerá la nueva gestión. La comunidad Cruz de Mayo exigirá el cumplimiento de una serie de medidas consensuadas, enviadas a diferentes instancias bajo el nombre de Petitorio Social. El documento demanda que la descarga de agua sea solo de 1m3/s en época de estiaje y de 0,5 m3/s en época de lluvias; y que las lagunas existentes dentro de la provincia de Huaylas sean administradas por una junta autogestionaria conformada por la sociedad civil organizada y las autoridades.
En este momento, la comisión por la recuperación de la Laguna de Parón, formada por la sociedad civil de Caraz, y la Comisión de Regantes de Parón-Llullan, se preocupan más de intereses económicos que de la defensa del agua. Los miembros de la comunidad campesina Cruz de Mayo, que forman parte de dicha comisión, consideran que ésta no les incluye en la toma de decisiones, por lo que ha comenzado a tomar las diligencias necesarias para que sus derechos sean respetados como entidad propia, siempre lejos del interés económico.
“La población está de pie y nunca se cansará”
ANTONIO DUEÑAS (presidente
de la comunidad
campesina Cruz de
Mayo): Durante años, la
Duke Energy ha utilizado
nuestra laguna de Parón
para descargar agua. En
el momento que lo deseaban
han descargado agua
a un ritmo de hasta 8
m3/s. Por eso se ha tomado
la laguna. Por otra
parte, todas las promesas
de Duke Energy han quedado
en nada. La población
ha tomado la laguna
pensando que va a faltar
agua para las generaciones
futuras. La población
está de pie y nunca se
cansará, hasta la última
consecuencia: luchar por
el agua.
VICENTE CRISPÍN CUPERTINO (fiscal): Nuestra vida depende del agua, porque del agua uno vive, y sin agua no hay vida. Entonces, nosotros los campesinos la hemos tomado entregando nuestra vida, antes de perder la laguna. Vivimos del agua, al igual que nuestros animales, y como dice la Ley General de las Aguas, en el último lugar, si es que sobra, es para las industrias. Pero ahora la empresa se pone en primer lugar. Cuando la empresa depredó la laguna, el INRENA tampoco la sancionó, y ahora la laguna ya no es laguna, es un charco. Ya tiene unos dos o tres años en estos términos, abriendo unos 4 o 5m3/s. Entonces hemos pensado: ¿de qué vamos a vivir? De esa agua vivimos, tanto en alimentación, vestimenta, educación, todo. Se aprovechan de nuestra nobleza.
ANTONIO DUEÑAS: Nuestro pedido es pacífico, nuestra lucha es pacífica.