La web permite enviar correos electrónicos masivos a políticos y empresarios. Se estrena con campañas contra la Junta Electoral y por la educación pública.

Durante las movilizaciones para entorpecer la tramitación de la Ley Sinde, el colectivo Hacktivistas.net montó una plataforma llamada Xmailer a través de la que envió 1.680.000 mails a los diputados. Por una casualidad del destino, días antes a su señorías les habían regalado IPhones corporativos en los que recibían su correo. El resultado fue el bloqueo de los teléfonos porque recibir constantemente mensajes dificultaba su manejo y la batería duraba pocas horas. Justo antes de la votación en el Congreso, el PNV retiró su apoyo y CiU matizó su postura. Aunque finalmente se aprobó tres meses después, el éxito social de esta acción dio fuerza e inspiración a la asociación aLabs para trabajar en Oiga.me, un proyecto de lobby para losmovimientos sociales.
Desde hace dos semanas, la web está disponible. Permite que cada persona que participe en una campaña escriba directamente un mail con el asunto y el texto que considere oportunos a las personas objetivo de la demanda. Ésta es la primera de las muchas diferencias con respecto a otras plataformas de peticiones online, que normalmente sólo permiten adherirse a una carta o manifiesto ya escritos.
Otra estriba en que Oiga.me es una iniciativa sin ánimo de lucro, lo que garantiza que nunca venderá los datos de las personas que la utilizan. "Es una herramienta para los movimientos sociales producida desde losmovimientos sociales" afirma Dani, miembro de aLabs. Junto con otros integrantes de la asociación, comparte una trayectoria de diez años vinculado al ciberactivismo en experiencias pioneras como LavapiésWireless y algunos hacklabs madrileños.
La primera campaña que ha visto la luz ha consistido en el envío de correos a los miembros de la Junta Electoral Central para protestar por la limitación del uso de los espacios públicos durante la campaña. "Lo interesante de este modelo es que los destinatarios reciben los correos según la gente los va enviando. Pretendemos ayudar a la ciudadanía a establecer contacto directo con políticos, empresarios y gentes en centros de poder y que les digan lo que piensan", argumenta Dani.
La plataforma está regida por un consejo social en fase de crecimiento del que, además de aLabs, forman parte Ecologistas en Acción, CGT, la Plataforma Política de Apoyo al Pueblo Saharaui, la cooperativa Dabne, la Alternativa Antimilitarista MOC y el centro social Patio Maravillas, así como varias personas interesadas en los usos sociales de la telemática. Las entidades han hecho aportaciones económicas, pero su cuantía no está relacionada con el peso de cada una a la hora de tomar decisiones. Una de sus fortalezas es que no hay intereses comerciales que puedan influir al lanzar campañas.
Para quien quiera implicarse, el proyecto también cuenta con una comunidad en la cual se discuten mejoras y propuestas de desarrollo de la web y de sus aplicaciones. Para pertenecer a ella tan solo hay que inscribirse. Como dicen en su web, pretende "facilitar que más gente pueda contribuir de manera abierta a mejorar la plataforma, por regla general nos gusta compartir y colaborar más que competir y cerrar".
No es de extrañar, pues, que el programa esté bajo licencia libre. Como nos cuenta Dani "para el desarrollo hemos utilizado software libre. Sin su código y documentación no habría sido posible. Por eso es un deber y una responsabilidad liberar nuestro código y licenciarlo en forma de GNU". Los contenidos se comparten bajo Creative Commons.
La financiación del proyecto se basa en las donaciones, que están destinadas a mantener los servidores y mejorar el diseño de la plataforma. Pero también se puede colaborar ayudando al equipo de programadores en varias tareas pendientes. Entre ellas, ampliar las capacidades de lobby del proyecto incorporando el envío de SMS, faxes o incluso la posibilidad de dejar un mensaje de voz en el teléfono de las personas a quienes se dirige cada campaña. Dani no deja dudas al respecto: "Estas aplicaciones se van a desarrollar; si hay suficientes donaciones se contratará a alguien para ello, si no tardaremos varios meses más en poder tenerlas listas, pero saldrán."
La segunda campaña que ha acogido Oiga.me es en defensa de la educación pública en la Comunidad de Madrid. Tiene como destinatarios de los correos a su presidenta, Esperanza Aguirre, a miembros de su equipo y a Mariano Rajoy. Toda persona con acceso a internet puede entrar en la web y decirles lo que piensa sobre los recortes en educación.
Campañas P2P: Xmailer se gestó en una lista de
correo y se estrenó en 2009 para
pedir a los eurodiputados la retirada
de una medida antidescargas.
Ideas similares: La web pionera en envíos masivos
es GetUp.org, lanzada por activistas
australianos en 2005. A su
imagen nacieron Avaaz, MoveOn.org o Change.org, esta última
la única con ánimo de lucro.
Modelo rentable: Actuable, la plataforma española
más conocida, ha sido adquirida
por Change.org, multinacional que
trabaja con las mayores ONG y
saca beneficio vendiendo los
datos de los usuarios.