Sin embargo, el gran despliegue realizado en favor del gobernador Ulises Ruiz no supuso un gran golpe para el movimiento popular. Éste optó por la “resistencia pacífica” frente al invasor, lo que le ha permitido seguir plantando cara cuando ya van seis meses de conflicto. Las barricadas persisten mientras la salida de Ruiz se hace cada vez más probable, a pesar de que el gobernador continúa aferrándose al cargo.