
¿Cuándo pensaste
por primera vez que podrías ser
un niño robado?
Todo empezó
hace un par de años cuando
mi padre estaba a punto de fallecer.
Al estar muy enfermo me comentó
que era adoptado, aunque
lo sospechaba. Incluso dijo que
habían pagado por nosotros a un
cura y a una monja de Zaragoza,
que no podemos identificarles por
orden judicial.
Debían tener una serie de hospitales concertados donde ejercían toda su trama como el hospital que hoy es conocido como Miguel Servet y la vieja clínica privada Pérez Serrano. Nuestras partidas de nacimiento no son falsas, sino que están manipuladas, donde tenía que poner que había sido adoptado no ponía nada. Mis padres adoptivos aparecían como biológicos. Queremos conocer a nuestra madre y saber si la engañaron o no. Lo peor ha sido durante la investigación tener la certeza y pruebas que no puedo revelar de otros casos similares.
¿Os habéis puesto en contacto
con estas instituciones médicas?
Antonio escribió al Servet,
y el director reconoció que él no
aparecía en ningún archivo, ni del
actual, ni del antiguo hospital.
También podríamos aparecer con
cualquier otro nombre.
¿Y qué habéis conocido desde
entonces de vuestra adopción?
Por ejemplo, ahora sabemos
por qué cada verano ambas
familias íbamos a Zaragoza y visitábamos
el Pilar. Nuestros padres
debían ir a pagar la minuta a este
cura y monja, unas 100.000 pesetas
de la época por lo que me dijo
mi padre, lo que muy pocos años
antes les había costado un piso.
El problema es que no hay documentos,
ni sabemos si alguna vez
llegaremos a alguna solución.
Para nuestra investigación conté con el apoyo de un amigo en Madrid. Tampoco estamos obsesionados, no somos Marco buscando a su madre. Aunque no sé cómo podré reaccionar el día que un juez confirme que somos niños robados. Será un golpe psicológico muy duro. No queremos saber que somos bebés robados. Imagínate, pensar donde ha estado nuestra madre durante 40 años y todo lo que ha podido sufrir sin poder conocernos.
¿En qué situación se encuentra
vuestra demanda judicial?
Tenemos puesta una querella
criminal, está aceptada, por
que hay indicios de delito y estamos
a la espera de que el fiscal nos
llame para hacernos pruebas de
ADN. La mayor validez la hemos
conseguido porque hemos presentado
manuscritos de nuestros familiares
que acreditan que nuestra
madre nunca había estado embarazada.
De momento eso es lo
que hemos presentado, aunque tenemos
más. Además, muchos vecinos
después me han confirmado
que ellos también lo sabían.
Otro problema que nos estamos
encontrando es el precio de investigar
todo esto, pero queremos
aclararlo todo. No buscamos dinero,
ni fama, sino la verdad. Para
lo otro sería más fácil ir a la televisión.
Pero hay más inconvenientes,
cuando íbamos a presentar la
querella había cuatro procuradores
que podrían hacerse cargo. Al
final tuvimos que conseguir a otra
persona en el último minuto, incluso
dos de ellos nos reconocieron
que era un problema que les
tocaba demasiado de cerca.
Hasta ahora, ¿qué problemas
habéis encontrado en vuestras indagaciones?
Es un tema muy delicado
al haber un cura y una monja involucrada,
como dice mi contacto
en Madrid, "con la Iglesia hemos
topado", aunque nosotros no tenemos
ninguna intención de generalizar
a toda la institución. No
sé como saldrá el tema, si alguien
llamará para que nos callemos.
Gracias a una periodista catalana,
hemos conseguido documentos
en Madrid y Zaragoza que confirman
que estas personas hacían estos
trapicheos en las Casas Cuna
y ’hospitales franco’. Eran en general
especies de hospicios, monasterios
o conventos que albergaban
a ’niñas bien’ o chicas de
14 o 15 años que estaban muy mal
vistas por estar embarazadas.
Incluso, allí las cambiaban el nombre,
para que después no se pudieran
conocer. Allí las tenían machacadas,
coaccionadas para que
nada más parir entregaran al bebe
’voluntariamente’. Ése era el
momento que llevaban al neonato
al ’hospital franco’ y, así, después
poder venderlo. A mi casa en Barcelona
me trajeron dos señores de
negro en un Dodge cuatro o cinco
horas después de nacer en Zaragoza.
Al día siguiente fue mi padre
quien tuvo que ir a Zaragoza a
formalizar los papeles.
"La madre biológica entraba por un lado y la adoptiva salía con un bebé por otro"
DIAGONAL aporta la primera cartografía del robo de niños a madres sin filiación política durante el franquismo. Una práctica que implicaría a curas, monjas, médicos y clínicas que empezó tras practicarse con presas políticas al final de la Guerra Civil. Estos casos por primera vez se encuentran en juzgados de Madrid, Zaragoza y Andalucía.
Por Héctor Rojo Letón (Redacción)
"Entre todos actuaban igual que una mafia"
Entrevista a María Cruz Martínez, ex presidenta de Derecho a Saber
Por M.J.E.P. / Madrid
"Se ha jugado con el miedo de las personas"
Entrevista a Isabel, quien siendo menor fue obligada a ir en 1974 al piso de Mercedes Herrán de Grass (Bilbao) y le retiraron a su hijo.
Por H.R.L. (Redacción)
"Es un crimen que no ha prescrito, porque se sigue consumando"
Charlamos con Miguel Ángel Rodríguez Arias, del Instituto de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y autor del libro El caso de los niños perdidos del Franquismo (2008), donde intentaba abrir una vía legal para la investigación de estos hechos.
Por Héctor Rojo Letón (Redacción)
Cómo bautizar un robo, según un capellán
Documento mencionado en un auto del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para argumentar el robo de niños en el Franquismo.
Un niño enterrado... en ningún sitio
Flor Díaz Carrasco narra en primera persona como su hermano habría sido dado por fallecido nada más nacer y, posteriormente, enterrado en el cementerio de La Línea, años después descubrieron que en esa tumba nunca había habido ningún fallecido.
"LA OTITIS, NUNCA UNA CAUSA DE MUERTE"
Por M.J.E.P.