Trafis
Diagonal Periódico web
ENTREVISTA | MICAELA COLETTI Y GINO MAZZORANA, SUPERVIVIENTES DE LA TRAGEDIA DE VAJONT

“La presa de Itoiz es una fotocopia de la de Vajont, la única solución es irse”

Kike Villanueva y Giulia R. / Navarra
Sábado 6 de mayo de 2006. Número 19
La catástrofe de la presa de Vajont, al norte de Venecia, ocurrió el 9 de octubre de 1963, duró sólo tres minutos y mató a 1.989 personas de siete pueblos al desbordarse el embalse de la presa cuando la ladera izquierda se desplomó. Solidarios con Itoiz teme que algo similar pueda ocurrir con la presa de Itoiz, en Navarra, por ello invitó a dos de los supervivientes de Vajont para hablar de su tragedia el pasado mes de noviembre. Los dos invitados visitaron la presa de Itoiz y sus alrededores y se reunieron con el alcalde del pueblo de Aoiz para manifestar su temor ante los posibles riesgos de la presa.
JPG - 27.1 KB
PRESA DE VAJONT en Italia, que en 1963 inundó 7 pueblos. / Solidarios con Itoitz

Vajont e Itoiz tienen muchas similitudes que hacen presagiar el mismo final. Las dos presas son piezas clave en megaproyectos hidrológicos, son proyectos fáciles de vender y las clases políticas y los grandes medios de comunicación las aplauden. Los informes de la oposición que anunciaban la catástrofe fueron tratados de alarmistas por el Gobierno italiano y sus pocos opositores fueron perseguidos. Los técnicos que han realizado informes para la coordinadora de Itoiz también han sido tratados de alarmistas y tres compañeros de solidarios con Itoiz han pasado por la cárcel (Ibai Ederra sigue en ella). En la zona que rodea al pantano de Itoiz, donde se están acabando les pruebas de llenado, han ocurrido durante el año pasado 242 terremotos, cuando en 2003 sólo hubo tres terremotos y en 2002 hubo dos.

SOLIDARIOS: ¿Qué recordáis de la noche de la catástrofe?

MICAELA: Yo tenía entonces 12 años. Aquella noche oí un gran trueno, como miles de persianas bajando de golpe. Luego la luz se apagó y mi cama se dobló y sentía que se precipitaba hacia un agujero sin fin. Durante los seis meses en el hospital me daban de beber con un trapo mojado y casi no podía comer. Cuarenta y dos años después, aún tengo dificultades para beber un vaso de agua y no puedo dormir con las ventanas cerradas.

S.: ¿Recordáis algo de los días anteriores al deslizamiento de la ladera izquierda?

M.: Dos días antes escuché una conversación en la que mi madre le pedía a mi padre que nos llevara a Belluno porque tenía mucho miedo con los terremotos y los ruidos. Mi padre le contestó que si la presa se rompía no habría salvación para nadie y que era mejor morir todos juntos. Mi padre trabajaba en la presa.

D.: ¿Que ocurrió en Longarone tras la catástrofe?

GINO: Sólo permaneció en pie la iglesia y unas casas que estaban más arriba. Quedaron pocos supervivientes y convencieron para venir a gente de otras zonas de Italia con facilidades para instalarse aquí. De los niños se olvidaron totalmente, hasta tal punto que llegaron solicitudes para adoptarlos, y el nuevo alcalde contestaba que no había ningún niño superviviente.

M.: Yo habría preferido ser adoptada y empezar la vida con una nueva familia. Un periódico hizo una campaña pública para recaudar dinero, y llegó mucho dinero, pero los supervivientes no vimos nada. Los pocos que accedieron a casas de protección oficial en Longarone tuvieron que pagar un alquiler o comprarlas.

S.: ¿Cuánto dinero cobrasteis como indemnización?

M.: Yo recibí medio millón de pesetas, 3.000 euros, entre daños morales y materiales, después de pactar con los abogados para no testimoniar en el juicio. Los que fueron a juicio no recibieron ninguna indemnización por una ley que decía que si el padre y el hijo morían en la misma tragedia no había herencia. No pude recuperar las tierras ni la casa. Conozco a gente que perdió más de 40 familiares y nunca han recibido nada.

G.: Recibí 680.000 pesetas pero medio millón fue para pagar a los abogados. Aún hoy tenemos que tomar medicamentos para poder dormir y los tenemos que pagar nosotros. Las autoridades todavía no han reconocido a más de la mitad de los fallecidos en Vajont. En mi caso, sólo reconocieron a mi padre gracias a que fue encontrado con su documento de identidad. Éramos niños y no teníamos a nadie. Cuando una población fallece por obras civiles y no por causas naturales es indigno que los supervivientes no tengan derecho a una casa y una familia.

S.: Si el accidente fue causado por la presa, ¿por qué no cobrasteis más indemnizaciones o ayudas?

M. y G.: Todos los medios de comunicación hablaban de desastre natural en el Vajont y hablaban de la grandiosidad del hombre que ha sido capaz de levantar semejante pared de hormigón. A los días apareció en helicóptero el jefe del Gobierno democristiano, Giovanni Leone, prometiendo justicia. Al poco de abandonar su cargo aceptó ser abogado de ENEL (Ente Nacional Energía Eléctrica), que sustituyó a la SADE (Sociedad Adriática de Electricidad). ENEL nacionalizó y compró la presa de Vajont antes de 1963, cuando ya se sabía de las catástrofes que podía causar. En cuanto a los responsables, sólo uno fue condenado a seis años de cárcel, un técnico, pero salió libre tras año y medio por buena conducta.

S.: Habéis visitado el pantano de Itoiz, ¿que impresiones habéis sacado?

M. y G.: Nos parece una fotocopia de Vajont. Nos preocupa mucho la presa secundaria, pero más la presa principal y la ladera izquierda sobre la que se asienta. El pueblo Aoiz se encuentra tan sólo a tres kilómetros de la presa, no a cuatro como Longarone. La única manera de salvarse es irse de Aoiz. Después de andar por la zona hemos comprobado cómo el material estaba muy roto, en algunos sitios pegábamos con un palo y el terreno se rompía, un mal presagio.

S.: Os habéis reunido con el alcalde de Aoiz, que vive en Barañain, a 35 kilómetros de Aoiz, en una zona segura donde nada le va a pasar, ¿qué ocurrió en esa reunión?

M. y G.: Salimos con las tripas revueltas. El alcalde de Aoiz nos recuerda al actual de Longarone, que sólo piensa en el dinero. No quiso escucharnos, sólo nos preguntó porqué habíamos ido a contar una historia que no tiene nada que ver con Itoiz, que los técnicos españoles son buenos, no como los italianos. No dejó entrar a nadie más porque no quería tener testigos de la conversación, acusó a la plataforma de vecinos amenazados de ser unos manipuladores. Dijo que antes se oponían por razones medioambientales, luego socioeconómicas y ahora con mentiras sobre la seguridad.

| | deliciousDelicious | menéameMenéame

PUBLICIDAD

ANUNCIATE
CreativeCommons Diagonal. C/ de la Fe, 10. 28012. Madrid. Tel.: +34 91 184 184 6 || webmaster[@]diagonalperiodico.net || RSS || Hecho por dabne.net con SPIP en Nodo 50