
El 18 de abril más de 5.000 personas dijeron “No a los transgénicos” en Zaragoza. Con esta manifestación concluía la semana de lucha realizada por todo el Estado español. Treinta autobuses desde territorios limítrofes (Catalunya, Euskadi, Navarra o La Rioja), o tras un largo viaje desde Galicia o Francia, acudieron para animar la marcha con sus coreografías de criaturas transgénicas o los sonoros cencerros de los ganaderos asturianos y cántabros.
Los asistentes pudieron degustar productos ecológicos, cortesía de la cooperativa El Empeltre, de Alcañiz (Teruel). Al final del acto se leyó un comunicado denunciando la permisividad de las autoridades ante los transgénicos, como recordó Juan Carlos Simón, agricultor ecológico cuyos campos han sido contaminados por maíz MON-810.
Durante el mes de abril se han organizado proyecciones (TransXènia, El mundo según Monsanto...), charlas y peticiones de declaración de Zonas Libres de Transgénicos (Castilla-La Mancha, Andalucía y Canarias).
Mientras, en Francia, Austria, Luxemburgo, Italia, Polonia, Grecia, Hungría y Alemania (países que no permiten actualmente los transgénicos) hubo protestas ante las embajadas españolas, la Delegación de Gobierno en Valencia prohibió los actos del Día de la Lucha Campesina, el 17 de abril. A pesar de la influencia del “lobby en defensa de los Organismos Genéticamente Modificados”, las más de 40 organizaciones convocantes, entre las que figuran colectivos campesinos, ecologistas y de consumidores, seguirán con la campaña con el objetivo de lograr la prohibición de los transgénicos en el Estado.