La política de ingerencia francesa ha marcado el panorama político de la República del Congo, y como instrumento de esta política, un personaje clave: Denis Sassou Nguesso. Nguesso participó en la revolución que, tres años después de la independencia, llevó en 1963 al poder al izquierdista Alphonse Massemba- Débat y a la creación del Movimiento Nacional de la Revolución.
Poco después Nguesso participó en el golpe que destituyó a Massemba y logró hacerse con el poder en 1979. Desde entonces, Nguesso fue transformando la política del país: dio a la petrolera francesa Elf el monopolio de la explotación del petróleo, abrió negociaciones con el FMI e impuso progresivamente un modelo de mercado, siempre siguiendo las indicaciones de Francia. Tras el proceso de democratización del país y la celebración de elecciones en 1992, Nguesso perdió, con un 17% de votos, frente a Pascal Lissouba. Pero este resultado no satisfizo a Francia, entre otras cosas porque Lissouba negoció nuevas concesiones para la petrolera anglosajona Occidental Petroleum, acuerdos que se vio obligado a retirar por las presiones francesas. Desde entonces, Elf apoyó a la oposición en su desestabilización del Gobierno, y en 1997 las tensiones degeneraron en una guerra civil, durante la cual Nguesso contó, entre otros apoyos, con la ayuda económica y militar del Gobierno francés y de la petrolera Elf. Tras su victoria, a pesar de haber derrocado a un presidente electo y de haber provocado decenas de miles de muertos, recibió inmediatamente la felicitación de Jacques Chirac, entonces presidente de Francia.
Hoy, las relaciones con la antigua metrópoli siguen siendo fluidas. En julio de 2007, Nguesso visitó por enésima vez Francia, donde se reunió con Sarkozy y con dirigentes de TotalFinaElf. A pesar de que entre 2003 y 2005 Nguesso desfalcó mil millones de dólares de ingresos provenientes del petróleo, mientras el 72% de la población vive con menos de un dólar al día, en diciembre fue el invitado de honor del foro sobre el desarrollo sostenible organizado en el Senado francés y patrocinado por Sarkozy.