En 2009 la energía nuclear suponía el 5,9% del total de energía primaria del mundo y un 13,8% de toda la electricidad. Su aportación, aunque significativa, no es ni mucho menos insustituible, y su evolución histórica aconseja plantearse su abandono paulatino, sustituyéndola por ahorro, eficiencia y energías renovables. La energía nuclear tiene más de 50 años de vida y tiene sus orígenes en la industria militar. Su utilización como fuente de electricidad tiene que ver más con un intento de limpiar la imagen dejada en Hiroshima y Nagasaki que con sus virtudes como fuente energética.
En 50 años no se ha solucionado el problema de los residuos, ni a través del ciclo del combustible cerrado (en el que se reaprovecha el combustible gastado), ni mediante almacenes definitivos. El ciclo abierto del combustible, que aprovecha sólo un 1% del contenido energético del uranio utilizado, pone en duda además la viabilidad a largo plazo de esta tecnología, al hacer insuficientes las reservas de uranio.
Los costes económicos es otro de los problemas no resueltos de esta tecnología: la energía nuclear no es competitiva frente a otras tecnologías, como lo demuestra el hecho de que no se ha construido ningún reactor nuclear en el mundo en un entorno de mercado liberalizado, todos han necesitado de la intervención del Estado y créditos garantizados. Y en algunos lugares, como aquí, la industria nuclear ha sido rescatada ya una vez de la quiebra económica, a cargo del contribuyente.
La proliferación nuclear y la seguridad de los reactores son otros dos graves problemas no resueltos, siendo este último aspecto especialmente preocupante frente a la voluntad de extender la vida de los reactores por encima de las capacidades de su diseño.
La propuesta más seria de expansión nuclear, hecha a través de un informe del MIT, propone triplicar la potencia nuclear mundial: del 13,8% pasaríamos al 19% de la electricidad de origen nuclear. Los problemas nucleares no resueltos parecen un precio muy alto a pagar por apenas una quinta parte de la electricidad mundial.
CEMENTERIO NUCLEAR | ANTE LA FALTA DE MUNICIPIOS DISPUESTOS A ALBERGAR UN CEMENTERIO, ENRESA ELIGIÓ A LOS PUEBLOS
Opacidad y presiones para enterrar 6.700 toneladas de residuos radioactivos
El 29 de enero terminaba el plazo para presentar las candidaturas para el almacén de residuos radioactivos. Prácticamente en el último momento, 14 ayuntamientos decidieron postularse para este proceso de selección. Desde ese instante, sus habitantes han conocido las estrategias que la empresa pública responsable, Enresa, ha utilizado para granjearse el apoyo de los responsables municipales. La decisión final no se sabrá hasta dentro de unos meses, tiempo para que las plataformas antinucleares intenten evitar que su municipio se una a Trillo, Zorita (Guadalajara) y El Cabril (Córdoba), lugares que tienen cementerios nucleares.
Por María José Esteso Poves / Madrid.
ENTREVISTA // FRANCISCO CASTEJÓN, PORTAVOZ DE ECOLOGISTAS EN ACCIÓN PARA CUESTIONES NUCLEARES
“Hay que crear un calendario de
cierre de las centrales nucleares”
Castejón nos habla de
las incertidumbres sobre
el cementerio y de las
posibles alternativas que
se han barajado en
Europa, así como de los
riesgos que produce el
transporte de residuos.
Por Sara Plaza / Madrid
¿CEMENTERIO NUCLEAR EN TIERRA DE CAMPOS?: EL CUENTO DE LA LECHERA
Por A. M. Domingo (Bióloga y Bioquímica) y L. A. Domingo (Médico)
de la Plataforma Anticementerio Nuclear “Tierra de Campos Viva”.