La lluvia no disuade a los indignados de Segovia
El estallido de la protesta en Pamplona/Iruñea
Granada se organiza en la Plaza del Carmen
Holanda se une a la desobediencia
Gigantesca asamblea en Barcelona
En La Bastilla luce el Sol
Las movilizaciones llegan al Caribe
Nueva noche de desobediencia masiva en la Puerta del Sol
Multitudinaria manifestación en Sevilla
Sigue la transmisión en directo desde Barcelona, Madrid y Santander
La #italianrevolution llega a la calle
10.000 personas se manifiestan en Málaga
“En Burgos hay el doble de gente que ayer”
Aumentan los indignados en Cuenca
Micrófono abierto, conciertos y performance animan las movilizaciones en Murcia
"Botín, suelta el maletín": emisión de la asamblea de Santander por ’streaming’
El campamento en A Coruña gana en madurez...y en número de indignados
Valencia: más de 10.000 personas en la plaza
Zaragoza: caceroladas a media noche
Las indignadas de Tenerife entierran la santa democracia
Mas de 5.000 personas permanecen concentradas en la plaza San Telmo de Las Palmas de Gran Canaria
A las 22.30 de la noche de ayer, un mar de personas ocupó el centro de la Plaça Catalunya en una asamblea multitudinaria que duró hasta casi las cuatro de la madrugada y que se estructuró en turnos abiertos de palabra al principio y al final e intervenciones de las distintas comisiones (Jurídica, Comunicación, espacio de Feministas Indignadas, Contenidos, Internacional, Extensión y Economía).
Tras cuatro días de permanencia en la plaza, poco a poco se va labrando una dinàmica sostenible para la asamblea general y la articulación de este espacio multitudinario con las comisiones de trabajo. Cada noche, un grupo de personas dinamiza y facilita las intervenciones y otro grupo traduce cada una de ellas a la lengua de signos. Se toma un acta de lo hablado y acordado y se cuelga en el blog. Toda la asamblea se retransmite en directo por el 91.4 de la F.M.
Los acuerdos se toman por consenso “visual” (a favor, mover las manos hacia arriba; en contra, cruzarlas haciendo una x; pasar de punto, rotar las manos en molinillo) y luego se rediscuten en las comisiones. Sin embargo, el proceso no está exento de fricciones: no es fácil articular una metodología para decidir entre miles de personas en este proceso autoconstituido y constituyente a un tiempo.
Anoche el espacio Feministes Indignades presentó un manifiesto trabajado durante el taller de alternativas feministas a la crisis realizado por la tarde para compartirlo e invitar a que la gente lo suscribiera; la reacción fue de aclamación general, aunque no se sometió a votación. Sí se hizo con los puntos que presentó la comisión de contenidos: no a la reforma laboral; no a la reforma de les pensiones; no a los recortes sociales de todas las administraciones; derogación de la Ley de Extranjería; nacionalización de la banca y referéndum constituyente para la república.
Cada uno de estos puntos se sometió a votación por consenso visual y la mayoría se aprobaron, aunque hubo gente que manifestó su oposición a la metodología. En todo caso, esta tarde volverán a someterse a discusión en la asamblea de la comisión de contenidos. La arquitectura de articulación y toma de decisiones se construye a cada momento, ya que en la asamblea confluyen espacios organizados de largo recorrido y otros que se están constituyendo.
Anoche la comisión de extensión invitó a un espacio ya consolidado, la Coordinadora de Barris de Barcelona, a explicar su proyecto, que articula al vecindario de forma horizontal en más de una decena de barrios de Barcelona y se basa en la decisión por consenso con personas del entorno más próximo. Hoy las diferentes asambleas de barrio confluyen a las 14h en la plaza. A las 18h. dará inicio la Asamblea General de Reflexión. En cada rincón de la plaza, la gente discute, debate, propone, se lleva el debate a casa y lo traslada a la charla con la familia, el vecino, la conocida. Millones de procesos de discusión horizontal confluyen en esta polis autoconstituída.

por Hibai Arbide
¿Cómo explicar lo que pasa en la #acampadabcn? Es decir, ¿Cómo explicar una acontecimiento tan poliédrico, tan excepcional y tan rico en unas pocas líneas? Y sobre todo, ¿cómo voy a “informar”, si probablemente la mayoría de la gente que lea esto es la protagonista de lo que se cuenta?
La acampada de Barcelona es como una pintura expresionista: si te fijas sólo en cada uno de los trazos es imposible entender qué pasa, puede que te resulte incluso feo; pero si te alejas, el conjunto de trazos aparentemente extraños componen una pintura que tiene sentido. El conjunto tiene sentido, porque está cargado de sentido común. Un sentido común que se descubre desde en la forma de organizar la cocina hasta en la plataforma reivindicativa propuesta por la comisión de contenidos y aprobada por la asamblea. Asamblea de miles de personas, conseguida gracias al esfuerzo de dinamización que muchas compañeras realizan cada día.
A diferencia de Puerta del Sol, la plaza no se organiza desde el centro hacia los lados, sino desde el perímetro hacia el centro. Las comisiones se sitúan en círculo y en medio sólo hay una gran carpa. Además de un espacio fijo para cada comisión, con tienda y señalización propia (cada día hay más comisiones, se pueden consultar en www.acampadabcn.org) la plaza está dividida en tres espacios: Plaça Tahrir, Plaça Islandia y Plaça Palestina. Durante el día es allí donde se realizan las charlas, debates y talleres, cuando la afluencia es masiva pero todavía es posible separar a los grupos de gente. Las comisiones se han reunido a las 20.00h entre semana y a las 16.00h hoy sábado. A partir de las 21.00 horas empieza la cacerolada y la plaza está abarrotada hasta los topes. La asamblea general empieza a las 22.30h y se alarga durante varias horas. Algún día las comisiones se han reunido de nuevo tras la asamblea y han alargado su reunión hasta la madrugada.
Aunque la ocupación de la plaza es lo que condensa la potencia de esta experiencia, cada día hay algunas acciones que salen de ella: se han realizado ocupaciones de oficinas del BBVA, el Banco de España y Catalunya Caixa, se han hecho acciones en la puerta de Corte Inglés, se habla de ir a la bolsa que está muy cerca.
Afortunadamente, la mayoría de los militantes que están en la acampada han aportado experiencia organizativa, infraestructura y horas de trabajo, pero han dejado en casa ideología, identitarismo y demás vicios que nos suelen acompañar a los activistas sociales. No hay banderas en toda la plaza, sin que siquiera se haya debatido en la asamblea. Todo el mundo ha entendido que no es el espacio para hacer proselitismo, y sólo lo que cada colectivo puede aportar al conjunto tiene cabida. No ha habido prácticamente ninguna excepción reseñable en este sentido.
Aunque es verdad que nada es perfecto; faltan migrantes, por ejemplo, hay pocos. A veces hay fuertes discusiones entre las diferentes visiones a la hora de poner énfasis en uno u otro aspecto, como se ha visto en la comisión de contenidos. Y mientras escribo esto me informan de que en la comisión de comunicación se está viviendo una reunión un poco tensa, que ha generado desconfianzas en algunos de sus integrantes.
Pero en realidad, creo que una cosa está clara. Lo que hace de esta experiencia algo tan maravilloso no es el discurso. Es decir, no es la palabra que cada cual elegiría para designar lo que hacemos, o lo que queremos hacer, sino la práctica. Sabernos conectados a cientos de plazas y tener la oportunidad de ejercer la desobediencia civil de masas con la inteligencia colectiva desplegada hasta ahora es mucho más importante que los debates sobre el protagonismo de fulano o mengano. Y, por eso, cada vez que alguien pregunta “cómo acabará esto” siempre hay alguien que responde: “no lo sé, pero que nos quiten lo bailao”.