Este verano fui a una
rueda de prensa en el
Palacio de Congresos
de la Expo de Zaragoza,
donde Els Joglars presentaron
su espectáculo La cena.
En el folleto de la obra
estaba escrito que “es una
sátira acerca de la hipocresía
medioambiental de
los gobiernos”. ¿Su argumento?
Un grupo de comensales
se reúnen en un
parador nacional para celebrar
una cumbre internacional.
Al gobierno de España
le toca, como país anfitrión,
la jornada de clausura,
y agasaja a sus invitados
con una copiosa cena
ecológica, elaborada por
uno de los gourmets más
vanguardistas del momento:
“Un menú medioambiental
radical”, según los
caprichos del ministerio.
¿Les suena? Presentaba el trabajo Albert Boadella. Yo miraba alrededor en busca de reacciones de sorpresa, pero es difícil desengranar el protocolo en este tipo de convocatorias. Me ardía el estómago por preguntar y lo hice. “¿No incurre en alguna contradicción al ser representada aquí?”. El director artístico abrió un poco los ojos y tal vez se sintió molesto.
Albert Boadella titubeó y sus palabras fueron escogidas con cuidado: “Eh, sería un desequilibrio que un evento de estas características no tuviera también sus miradas, si no contradictorias, disonantes”. ¿El director artístico estaba molesto?
Boadella continuó: “Me parece estupendo que podamos hacer esta obra aquí, creo que es una prueba de libertad y de normalidad, pero no hay ninguna referencia directa hacia la Expo.
A mí la Expo me parece bien, que exista una sensibilidad hacia un problema tan acuciante y un bien reducido como es el agua España es fantástico. Tiene que ser así, sólo faltaría, más en Aragón”.
Boadella le estaba salvando la papeleta al programador, ya más satisfecho. desenlace queda en puntos suspensivos. Yo llegaba muy tarde, así que me que ir en un momento crucial. “¿Pero no es la Expo proyecto claramente insostenible?”, preguntó un hombre con una grabadora.
Ante esta curiosidad tan sana, el director artístico Expo puso cara de “no pases, ¿no te ha quedado claro que no? Haz el favor de ser más sutil”. Cuánta ironía.