Coincidiendo el pasado 2 de octubre
con el Día Internacional de la No
Violencia, 30 entidades y activistas
hicieron público en Barcelona un
manifiesto en el que denuncian que
la Audiencia Nacional criminaliza la
desobediencia civil, al equipararla
con terrorismo y llama a solidarizarse
con los condenados por propugnarla.
Se trata de nueve ciudadanos
vascos, vinculados a la Fundación
Joxemi Zumalabe, sentenciados el
pasado diciembre, dentro del macrosumario
18/98, a penas de nueve y
diez años de cárcel por “colaboración
con banda armada”. Tres permanecen
encarcelados, uno huido y
cinco en libertad provisional.
Esta iniciativa, nacida en el marco
de las jornadas celebradas el pasado
junio en Donostia bajo el lema “No-
Violencia y transformación social”
(ver DIAGONAL nº 82), ha sido impulsada
por Pepe Beunza, el primer
objetor noviolento al servicio militar
obligatorio. “Lo que hacemos no es
muy espectacular ni heroico, pero si
toma fuerza puede ser muy eficaz.
Sobre todo para salir de nuestra pasividad,
que es el arma de los poderosos”,
dijo a DIAGONAL Beunza,
activista que en 1971, en plena dictadura
franquista, sufrió hasta dos
consejos de guerra. Beunza, significativamente,
encabeza el manifiesto
junto a Marti Olivella y Jesús Viñas,
encarcelados también en las postrimerías
del Franquismo por su objeción
pacifista al Ejército. También lo
firman inicialmente más de 20 personas
condenadas por insumisión.
Y es que esta iniciativa pretende que sean los propios protagonistas de la desobediencia civil –particularmente, el álgido movimiento de la insumisión de la década de los ‘90– quienes tomen la palabra contra la criminalización de esta práctica.
Adhesiones hasta enero
El grupo impulsor del manifiesto recogerá adhesiones (http://desobediencia1898. wordpress.com) hasta enero para remitirlas finalmente al Tribunal Supremo, instancia que estudia actualmente el recurso presentado por las defensas. Entre los firmantes se encuentra Arcadi Oliveras –presidente de Justicia i Pau– y Vicenç Fisas –director de la Escuela de Paz de la UAB–, catedráticos universitarios, abogados e incluso cargos políticos como David Minoves, director de la Agencia Catalana de Cooperación. Miembros de Gesto por la Paz, de Aturem la Guerra o Artamugarriak; entidades como En pie de paz, la Fundació per la Pau, la Federación Catalana de ONG por la Paz o Sodepau. Hasta 40 insumisos ya se han adherido a la campaña, que apenas lleva una semana en marcha.