DIAGONAL: Llama la atención la
juventud que concentra Rasmia…
PITI: La mayoría de la gente joven de Rasmia somos de este barrio, gente nueva que sentimos que era un buen momento para empezar. IRENE: Aquí desde el principio hemos cogido responsabilidades gente de distinta edad, que se siente igual.
D.: Rasmia es una okupación de barrio hecha por gente de barrio. ¿Qué sentimiento de apoyo tenéis?
I.: Sentimos más apoyo de la gente del barrio, de las asociaciones de vecinos de la Paz, Torrero, El Cantero, de las madres de Rasmia o de chavales del barrio, que de otras personas y colectivos de las que hay un apoyo más teórico que práctico. Lo hay en las grandes convocatorias, pero de lo que se trata es de apoyar día a día.
ABEL: La okupación aglutina a la gente, somos un punto de unión, queremos que se nos entienda como parte de una misma lucha. No queremos ser un centro social que termina siendo un grupo que mantiene una okupa.
D.: Sois el único centro social okupado de la ciudad, mientras el resto de centros están en locales de alquiler...
A.: Si además de estar luchando, por lo que sea, tienes que estar luchando para que no te echen tienes más inestabilidad.
I: También te da una emoción. Hablamos y hablamos, y nosotras queríamos pasar a la acción...
A.: Ojalá que los colectivos, igual que no venden coca-cola en sus locales, se planteen también dejar de pagar un alquiler. Uno de nuestros objetivos es conseguir más okupaciones en los barrios.
P.: Elegimos la okupación como acción directa. Después de la Casa de la Paz no se ha podido mantener ningún centro okupado que pueda acoger a tantos colectivos. Okupar es la alternativa.
D.: ¿Quiénes formáis el centro social?
I.: Aquí hay gente muy joven desde el principio, que no pertenecía a colectivos antiguos.
P.: Queremos un centro social con una perspectiva horizontal, autogestionaria y asamblearia, donde quepamos todos.
D.: ¿Con que ánimo afrontáis la amenaza de desalojo?
P.: Con alegría y rebeldía. Llevamos dos años pensando que nos pueden desalojar. Llegará pronto, pero vamos a seguir alegres haciendo todo lo que podamos, y no nos dejaremos echar por las buenas...
A.: Igual no se llama Rasmia, pero lo que tenemos muy claro es que cuando nos echen vamos a seguir...
I.: Rasmia no es sólo un sitio, es otra cosa.
NOEMÍ: También la amenaza ha hecho que nos unamos más, que haya más implicación.
D.: ¿Se puede estar de okupación en okupación?
I.: Igual una persona no puede estar así toda la vida, pero es que hay muchas personas en el mundo.
A.: Puedes conseguir una cesión, o que no te puedan echar por la presión popular.
P.: Y cuando lo consigamos, continuaremos desobedeciendo a otras normas...
D.: ¿Algo que añadir?
I.: Un llamamiento a la gente a que realice sus actividades aquí.
P.: Que la gente pruebe a sentir lo que es okupar, porque es muy gratificante, aunque ahora estemos metidos en juicios.
N.: Es hacer algo grande de la nada.
Jornada de apoyo a la okupación en Dinamarca
En lo que bautizaron como el
Squatting Day, el pasado 28 de diciembre
grupos de toda Dinamarca okuparon edificios abandonados, la mayoría de manera simbólica. Los participantes reclamaban la necesidad de un nuevo Ungdomshuset, histórico centro social desalojado hace unos meses en Copenhague (ver DIAGONAL nº 50), políticas de ayuda a la vivienda y apoyo a los “espacios liberados para la creatividad”.
El Apeaeru abre sus puertas en Torrelavega
El 19 de enero se inauguró en Torrelavega
(Cantabria) el Centro Social
El Apeaeru, que recibe su nombre
por estar situado frente al apeadero
de Renfe. Sus promotores, que
tienen previsto abrir un lugar de lectura
y una ‘fanzinoteca’, lo conciben
como “un espacio abierto para
el uso que le quieran dar los colectivos
que lo necesiten”. Lo inauguraron
con una mesa redonda sobre las
bases y futuro del proyecto.
Entierro del centro social La Barraka
El pasado 12 de enero, con el lema
“La Barraka prendió una llama en
nuestros corazones que jamás olvidaremos”,
unas 150 personas participaron
en el entierro del emblemático
centro social del barrio de
Moratalaz, en Madrid. Con música
y ropas fúnebres recorrieron distintas
calles, hasta llegar al lugar
donde se ubicaba La Barraka. El 10
de diciembre, un incendio fortuito
destruyó por completo el centro, terminando
con 25 años de historia.
X aniversario del Gaztetxe La Kelo, en Santurtzi
Para celebrarlo, este gaztetxe (centro
social okupado) organizó el 19
de enero un pasacalles, talleres, una
comida popular, una exposición de
carteles y una gran fiesta. En enero
de 1997 un grupo de jóvenes okupó
una casa que tras año y medio sería
desalojada y derribada, pero el proyecto
continuaría en un centro escolar
infantil abandonado. Desde entonces,
La Kelo ha sido todo un referente
en esta zona.