Los gobernantes nos están diciendo que no hay dinero y hay que decidir qué es lo esencial, por ello la doble oferta educativa sostenida con fondos públicos debe ser de lo primero que las Administraciones deben eliminar. Le pese a quien le pese. Y quien quiera ir a un centro privado que lo pague. Los impuestos de toda la ciudadanía deben sostener los centros públicos, y única y exclusivamente se contemplará la concertación con centros privados en aquellos lugares donde la demanda de plazas escolares supera a la oferta en centros públicos y de forma temporal.
Para eliminar esta doble oferta NO es necesario cambiar la Ley Educativa, (LOE) y también lo ampara una Sentencia del Tribunal Constitucional - Sala Segunda nº 86/1985, de 10 de Julio de 1985: ... "8. El derecho a la educación -a la educación gratuita en la enseñanza básica-, no comprende el derecho a la gratuidad educativa en cualesquiera Centros privados, porque los recursos públicos no han de acudir, incondicionadamente, allá donde vayan las preferencias individuales."
Queda garantizado el derecho a la educación, el acceso en condiciones de igualdad y la libertad de elección de centro (art.84 LOE), ya que todas las familias tenemos libertad de llevar a nuestros hijos e hijas al centro que queramos. Insisto, quien elija un centro privado lo puede hacer, pagándolo. Si hasta ahora se podía pasar por alto todo esto, ahora ya no. Por ello que nadie venga reclamando la libertad de elección de centros, o condiciones de igualdad, o que diga que también paga impuestos, porque todo eso lo tiene. Mientras exista una oferta educativa pública SUFICIENTE, no es necesario una DOBLE oferta educativa con dinero público, porque no hay dinero y porque los recursos públicos no han de acudir, incondicionalmente, allá donde vayan las preferencias individuales.