
En los últimos meses se han producido distintos conflictos laborales que muestran un renacimiento del sindicalismo de lucha y democrático, largamente adormecido por las políticas de pacto cupular y paz social de los grandes sindicatos con la patronal y el Gobierno. La huelga indefinida de las empresas de limpieza del metro de Madrid, que se prolongó durante 21 días entre diciembre y enero, mostró dos de los aspectos comunes a esta nueva oleada de luchas. Por un lado, el carácter ofensivo de las reivindicaciones: por la reducción de la escandalosa precariedad, por la recuperación del nivel salarial perdido en los últimos años, por la igualación salarial al alza de los trabajadores de distintas contratas… Por otro, la unidad sindical para la lucha, sometida a una intensa presión que surge desde la propia base movilizada.
Poco después la huelga, también indefinida, de los trabajadores de la empresa encargada de la limpieza municipal de Cornellà confirmó estos mismos rasgos –lucha ofensiva contra la precariedad y por la dignificación salarial, unidad sindical impuesta desde abajo– y también concluyó con éxito.
Mención especial merecen las luchas en curso de los conductores de autobuses de TMB de Barcelona y de la EMT de Madrid, dos de las movilizaciones de mayor resonancia mediática de estas últimas semanas. Sin pretender forzar las similitudes, otra vez se trata de movilizaciones en un servicio público, por la reivindicación o recuperación de derechos, y con un protagonismo evidente tanto de la movilización (huelgas, manifestaciones, acciones de solidaridad…) como de la capacidad de decisión de los trabajadores en lucha.
En el caso de los conductores de la TMB de Barcelona, el carácter asambleario de la lucha, impulsada por CGT y ACTUB, ha logrado una enorme unidad por la base y ha dejado en evidencia, aislado y contra las cuerdas al sindicalismo burocrático de CC OO y UGT, alineados con la empresa y contrarios a la movilización por el derecho de los conductores a disponer de dos días de descanso semanal.
Estas luchas –junto a otras como las del transporte público valenciano, por ejemplo– apuntan a que, después de un largo período de letargo del movimiento obrero, algunos sectores, en principio los menos expuestos a procesos de deslocalización y destrucción de empleo, empiezan a recuperar el pulso reivindicativo contra las distintas expresiones de la precariedad laboral (contratación temporal, largas jornadas…) y contra los bajos salarios, recuperando la combatividad y los métodos de toma de decisiones y de movilización olvidados en los últimos años.
Otras huelgas en demanda de derechos laborales
Tras una legislatura marcada
por el pacto social entre
empresarios y sindicatos, los
indicadores económicos que
se asoman llevan a pensar que
difícilmente el Gobierno vuelva
a disfrutar de la misma escasez
de protestas. Si en años de
crecimiento basado en el ladrillo
el reparto de las ganancias
brilló por su ausencia, cuesta
pensar que en tiempos más
difíciles se repita la pasividad
en las calles. Junto a los conflictos
mencionados, otras
luchas muestran cómo diferentes
sectores plantan cara a la
precarización de las condiciones
de trabajo. Aquí señalamos
sólo algunos de ellos.
ANDALUCÍA Huelgas en el
transporte de viajeros por carretera.
CGT ha convocado diferentes
huelgas durante Semana
Santa en el transporte de viajeros
por carretera. Desde la
Federación Andaluza de
Transportes del sindicato se denuncia
la precariedad en el empleo,
y las jornadas irregulares y
maratonianas, que afectan directamente
a la seguridad de conductores
y viajeros.
GRANADA. Huelga en el servicio
de vertederos. El 11 de febrero
comenzó la huelga indefinida
de trabajadores de la empresa
Fomento de Construcciones y
Contratas. La causa en esta ocasión
es que ésta no ha llevado a
cabo las subidas salariales incluidas
en el convenio provincial.
Más información: www.redasociativa.
org/gas/.
BARCELONA. Paros en
Señales y Comunicaciones del
Metro. Los trabajadores de la
sección de Señales y Comunicaciones
del Metro de Barcelona
vuelven a convocar jornadas
de huelga para los días
del 25 al 28 de marzo y del 31
de marzo al 4 de abril con dos
horas de paro en cada turno. El
motivo: reclamar la recalificación
salarial de las categorías
que componen dichas secciones
y que ya le llevaron a realizar
tres semanas de paro en febrero
y marzo.
FUNCIONARIOS DE
JUSTICIA. En huelga indefinida
desde el 4 de febrero. La huelga
de funcionarios de las CC AA que
no tienen transferidas las competencias
de justicia alcanzaba al
cierre de esta edición su sexta
semana, y no parece cercano el
acuerdo entre Administración y
sindicatos convocantes (CC OO,
UGT, CSIF y STAJ). Reclaman un
aumento de 200 euros, es decir,
la diferencia entre su sueldo y el
de sus compañeros de otras comunidades.
Durante la protesta
han llegado a encerrarse en el
Ministerio de Justicia.