¿Cómo surge Pellizco?
Más que un nacimiento es una
metamorfosis. Como todo en la
vida, el nacimiento de algo nuevo
parte de una semilla, un buen
abono, agua en abundancia y sobre
todo musho amó, así nace
Cuando me tiras de la lengua…
¿Cuál es el significado que habéis
buscado con ese nombre?
Cada uno de nosotros tiene un
pellizco diferente, unos venimos
del flamenco y otros del rock
más duro. De ahí su nombre: el
pellizco nace de los propios
adentros.
Os habéis juntado los músicos
de Mártires del Compás con
Luna. ¿Cuál es su trayectoria?
Ya teníamos mu buen feeling con
María José antes de formar el
grupo. Ella ha sido y es colaboradora
habitual de Diego Cortés,
Albert Plá, Ojos de Brujo… grupos
con los que hemos coincidido
varias veces. Desde siempre
hemos flipado con ella. Un pulmón
en el grupo, clave y esencial,
que aporta solidez, clase y credibilidad
a nuestra locura musical.
¿Qué tal se ha adaptado ella a
la mezcla del flamenco con elementos
más ‘eléctricos’?
Ha sido una adaptación natural
porque Luna llevaba tiempo soñando
en sonidos más eléctricos
para sus flamencuras y esto es
un nido de roqueros, a compás,
pero roqueros. Más que una
adaptación ha sido un encuentro
‘en defensa propia’.
¿Cómo suena vuestro disco?
Suena como una Harley a
compás, huele a madera y metal…
sabe a café y a tostá.
Conjugamos cantes tan flamencos
como la soleá, las bulerías,
la guajira entre otros,
con sensaciones íntimas y una
marcada vibración roquera
que te pueden acercar a los
paisajes más progresivos y
vanguardistas.
¿Qué novedades habéis incluido,
frente a lo que fue la trayectoria
de Mártires?
Desde la autoproducción, con
el nacimiento de nuestra productora,
Kalentura Producciones,
sonidos más metaleros,
la voz de Luna, letras más femeninas,
sentimientos de una
mujer, etc. De todas formas,
nosotros creamos el sonido de
Mártires y puesto que no nos
podemos arrancar los brazos
ni el corazón, algún remember
sigue quedando en nuestra
música.
¿Qué os ha llevado a la autoedición
y al control de vuestro trabajo
(también en lo referente a
contratación y promoción)?
La autoedición te da la libertad
de tomar decisiones, sin filtros
ni engaños de los vampiros musicales.
Es una manera de protección
con pH neutro frente a
las malas gestiones y la censura
multinacional.
Vuestras letras abordan temáticas
que en ocasiones se alejan
de lo que es la tradición
flamenca. ¿De qué diríais que
hablan?
De las cosas más cotidianas de
la vida, que a veces pasan desapercibidas,
pero que no por eso
dejan de estar ahí. Las letras hablan
de la libertad del individuo
y del respeto con el que hay que
afrontar esa libertad frente a los
demás, con mensajes que darán
que pensar y harán sonreír a
más de uno… y una.
¿Cómo afrontáis empezar de
nuevo tras una situación anterior
de reconocimiento, ventas
y mucho público?
Con muchísima ilusión y respeto
por la situación y la trayectoria
anterior. Somos conscientes
de que volvemos a ser soldados
rasos, sin galones, y que hay que
hacer otra vez la mili.
En el siglo XXI hemos visto ya
todo tipo de mestizaje y de fusión
del flamenco, pero vosotros
sois de los primeros que
empezasteis. ¿Cómo valoráis su
evolución hasta la actualidad?
¿Es posible seguir innovando?
En los últimos diez años, la globalización
ha sido imparable y
el mestizaje está en todos lados.
Pensamos que la pluralidad
creativa siempre es una buena
medicina frente a la soledad y el
abandono en el que nos encontramos
los que nos dedicamos a
la cultura de base, es decir, todo
el que empieza de nuevo. Mejor
mezclarse con amigos creativos
que ser un divo solitario.
El autor siempre busca dar un
giro en su obra, aunque probablemente
ya lo hayan dado
otros. La condición humana nos
hace repetirnos una y otra vez
“La autoedición te
da la libertad de tomar
decisiones, sin filtros
ni engaños de los
vampiros musicales”
las mismas preguntas, sensaciones
y experiencias. Aunque únicos,
el ADN es compartido.
Como la mayoría de los músicos
de este país, pertenecéis a
la SGAE. Hay muchos de sus
miembros que tienen una opinión
muy negativa de su gestión.
¿Qué pensáis vosotros?
Creemos que habría que revisar
profundamente el planteamiento
de la recaudación y el reparto.
Dado que manejan nuestro dinero,
deberían mojarse más con
los autores y fomentar la sostenibilidad
del sector. De todas
formas, todo caerá por su propio
peso, se tarde lo que se tarde ha
brá que modificar e incluso cambiar
de formato.
Internet es la gran salida que
encuentran muchos grupos para
empezar. ¿Veis estos espacios
como lugares desde los
que abrir nuevos caminos?
Evidentemente, son herramientas
potentes de difusión, aunque
por mucho Internet que haya los
músicos donde convencemos y
generamos público es en los directos.
Hay que fomentar la asistencia
a los conciertos, hay que
salvar el directo y no rendir tanta
pleitesía a Internet. La velocidad
que une y conecta en el directo
no la tiene el ADSL.
101 números y una fiesta
Lo mínimo para celebrar los 101 números de DIAGONAL es un concierto como el que tendrá lugar el 7 de mayo. En él tendremos la oportunidad de disfrutar de Pellizco, que presentarán en Madrid su Cuando me tiras de la lengua... con un directo que ellos mismos no dudan en calificar como “potente, coherente y engorilao”. Pero eso no será todo. La noche se abrirá con el hip hop combativo y comprometido de Mentenguerra, que desde el 2005 ha recorrido un gran número de escenarios, tanto estatales como europeos, a golpe de rap rebelde. El resto de la noche el escenario sufrirá dos invasiones. Una correrá a cargo de Fritanga, con su mezcla consciente de ritmos imparables, como el ska, el reggae, balcánicos o caribeños combinados con toques más roqueros, como ya demostraron en su Todo locura. La clave está en no parar de bailar y la solución para ello la pone El Sombrero del Abuelo, que completa la invasión. Siguen girando con su exitoso primer disco Sístole y diástole y un directo que no pone límites a la fusión del flamenco y no deja de sorprender a quien se acerca a verlos.