Solo España2000 aumenta en votos en las provincias de Valencia y Castelló, mientras que Plataforma per Catalunya (PxC) se desinfla y pierde miles de votos.

“Hay que agradecer al PP que haya sido capaz de meter a la ultraderecha en la democracia” dijo poco después de las elecciones generales quien fuera primer portavoz del Gobierno de José María Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, al periodista Jordi Évole El Follonero en su programa dominical Salvados. Y es que la escasa notoriedad que tienen las candidaturas ultraderechistas en el Estado español se debe en parte a la capitalización del voto radical de derechas que viene haciendo el principal partido conservador desde el final de la dictadura.
Así lo reflejaba una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) hecha pública en octubre de 2010, en la que un 90%de los votantes de extrema derecha consultados admitían votar al PP.
Instalados en el margen
Tan sólo el franquista Blas Piñar, del Frente Nacional (FN) consiguió en 1979 ser diputado en el Congreso. Desde entonces, el baile de siglas ultras y la falta de una marca única que logre aglutinar el espectro ultraderechista han condenado a estos partidos a la marginalidad, cosechando éxitos puntuales en determinados territorios, principalmente en los comicios municipales.
La nueva fórmula de avales para los partidos que se presentaban en estas elecciones limitaron considerablemente la concurrencia de las candidaturas ultraderechistas: tan sólo Falange Española de las JONS, Plataforma per Catalunya (PxC), España2000 y Democracia Nacional (DN) consiguieron los avales suficientes para presentarse en algunas provincias.
De éstos, únicamente España- 2000 ha conseguido superar los sufragios recibidos en anteriores elecciones al Congreso: pasan de 6.906 votos en 2008, presentándose en 30 provincias, a 9.256 votos presentándose sólo en dos (València y Castelló). En el Senado, la formación ultra pasa en ambas provincias de 11.838 a 29.887 votos, casi el triple. Estos resultados han sido interpretados por la formación como un gran éxito, ya que demuestran un cierto crecimiento, como el que ya consiguió el pasado mes de mayo en las elecciones municipales, en las que consiguió dos concejales más de los que ya tenía en las localidades valencianas de Silla y Onda.
La formación del ultraderechista catalán Josep Anglada, PxC, no logró sin embargo superar los votos recibidos en los anteriores comicios municipales, en los que rozó los 66.000 votos y subió de 17 a 67 concejales. El apoyo recibido el pasado 20 de noviembre tan sólo suma el 1,72% en Catalunya (cerca de 60.000 votos), lo que dejó sin diputado a la formación de Anglada.
Problemas con la justicia
El partido se ha visto envuelto en varios escándalos protagonizados por algunos de sus concejales y militantes, algunos de los cuales han terminado condenados en los juzgados por incitar al odio racial.
El concejal de Plataforma per Catalunya en Vic, Josep Maria Paré, fue detenido y trasladado a prisión días antes de las elecciones por un delito de apropiación indebida, mientras que Juan Carlos Fuentes Linares, concejal en Vic, fue condenado a un año y medio de cárcel también en esas fechas por difundir panfletos xenófobos durante la campaña electoral para las municipales de 2007, una causa en la que también estaba imputado Anglada, pero que finalizó con su absolución.
El propio Anglada, aún habiendo salido airoso de otros juicios, no se libró de un escandaloso suceso con su hijo, que lo denunció por agresión y que sacó a la luz supuestos malos tratos en el seno familiar. Una semana después de las elecciones, Anglada fue absuelto también de esta causa.
Las otras formaciones ultraderechistas que se presentaron lograron escasos apoyos: Falange Española de las JONS tan sólo 2.901 votos y Democracia Nacional 1.858. Los falangistas se presentaron en seis provincias entre Andalucía y Castilla, y Democracia Nacional en solo tres provincias castellanas.