
En diciembre de 2009 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) hacía pública la sentencia favorable a María Luisa Muñoz por la que se reconocía la validez del matrimonio gitano como rito de unión entre dos personas y por tanto el derecho, con carácter retroactivo, a cobrar la pensión de viudedad.
El nudo de la causa giraba en torno a la constitución de derechos civiles a partir de ritos sin validez jurídica en el Código Civil español. Así, a pesar de la sentencia del TEDH en la legislación española, los matrimonios distintos al civil y celebrados por otra clase de ritos no producen efectos civiles, a excepción de aquellos que tienen lugar en alguna de las formas religiosas aceptadas expresamente por el Estado, y por tanto inscritos en el registro civil. Según este planteamiento jurídico, el matrimonio a través del rito gitano sigue quedando fuera del reconocimiento legal del Estado español. Aunque María Luisa Muñoz ha sido la primera que ha llegado hasta el final, hay más gente en la misma situación.
No es la primera vez que los rom ven vulnerados sus derechos y costumbres. Ya desde el siglo XVI los gitanos en Europa comienzan a ser perseguidos (Dieta de Augsburgo en 1500) y en lo que se refiere al actual Estado español entre 1499 y 1783 se aprobaron 102 medidas legales en las que se les priva de ciertos derechos legales y comunes, como llevar a cabo sus propias fiestas y ceremonias (la boda o hablar caló entre otras). En la historia más reciente, a pesar de los intentos de Carlos III, la culminación de la Ley de Vagos y Maleantes, primero, y luego la Ley de Peligrosidad Social, se aplicó de forma especial a los gitanos, así como a algunos otros españoles, por no tener un medio de vida reconocido. De hecho, se cuentan hasta 28 Pragmáticas Reales, la primera la de Medina del Campo en el año 1499, en contra de los gitanos en España y varios cientos de leyes de rango inferior.
Hasta el año 1978, con la entrada en vigor de la Constitución, no se les empezó a considerar como ciudadanos de pleno derecho.
Petición de perdón
La intención de presentar un texto
en el Congreso en el que “se pedirá
perdón al pueblo gitano por todas
las situaciones de maltrato, discriminación
y vulneración” y en el
que se aboga por políticas inclusivas,
ya sea implícita o explícitamente,
plantea la idea de múltiples
ciudadanías que coexisten en el
mismo campo geopolítico. Este
texto, que se quiere presentar antes
de la celebración de la II Cumbre
Europea sobre la inclusión de
la población gitana, que tendrá lugar
en Córdoba el 8 de abril, no resuelve
la carencia del Tribunal
Constitucional de una interpretación
seria contra la discriminación
racial. Por lo tanto, sigue vigente la
idea de la existencia de ciudadanos
de primera, segunda y tercera
clase, cuyos problemas son meramente
socio-económicos y no legislativos,
como en el caso de
María Luisa Muñoz ‘La Nena’.
Miquel Ramos // València
El asalto ultraderechista a las instituciones europeas, así como la presencia de partidos y organizaciones de corte neofascista que actúan con total impunidad en países como Eslovaquia, República Checa, Hungría o Italia dibujan un escenario difícil para las minorías. Los gitanos se han convertido en el chivo expiatorio de la crisis económica y muchos roms han decidido emigrar, huyendo de las persecuciones sistemáticas, a Estados Unidos, Dinamarca o Canadá, donde en un año se han tramitado cerca de 1.500 solicitudes de asilo. En Hungría, sólo en 2009 han sido asesinados ocho gitanos y existen grupos violentos como la Guardia Húngara, ilegalizada recientemente por su carácter neonazi, y su brazo político, Jobbik, que consiguió el 15% de los votos en las pasadas elecciones europeas con un discurso muy beligerante contra los gitanos.
Una de las reivindicaciones que está llevando a cabo la comunidad rom europea es la protección de los gitanos de Kosovo, perseguidos por los ultranacionalistas kosovares, que han forzado ya un gran éxodo a base de torturas, violaciones y desapariciones. Todo ante la pasiva mirada de la comunidad internacional que tanto empeño puso en los derechos de los kosovares. El ultraderechista Partido Nacionalista Checo convirtió el discurso antigitano en el eje de su campaña al Parlamento Europeo afirmando que los gitanos, la minoría mayoritaria del país, son parásitos sociales y deben ser devueltos a la India. Un informe de 2005 elaborado por el defensor del pueblo, independiente del Gobierno checo, Otakar Motejl, identificó docenas de casos de esterilización forzosa entre 1979 y 2001 realizados a mujeres gitanas, una práctica por la que el Gobierno checo pidió perdón este mismo año.