El 23 de septiembre, día internacional contra la explotación sexual, diversas organizaciones de mujeres iniciaron una campaña para eliminar los anuncios sobre prostitución en los periódicos, alentando el boicot a los diarios que llevan esta publicidad. En la mayoría de países europeos se equipara esta publicidad al proxenetismo.

L’Associació de Dones Periodistes de Catalunya cree que debe pronunciarse cuando los medios dañan la dignidad de las mujeres, por eso impulsamos esta campaña. Bajo el lema “Por una prensa de calidad, no compres periódicos que insertan anuncios de prostitución”, llamamos a la ciudadanía a participar. Apelamos también a los poderes públicos con el eslogan “Reclamamos a las instituciones que no inserten publicidad en los medios que lleven anuncios de prostitución”.
La eliminación de este tipo de anuncios no acabará con la prostitución, pero, sin duda, será una traba más en su difusión. En ellos las mujeres aparecen como meras mercancías que se pueden comprar, usar y tirar. Los anuncios de sexo de pago en los medios de comunicación, tanto impresos como audiovisuales, promueven la prostitución que controlan proxenetas y mafias y son una forma de violencia contra las mujeres que hay que erradicar. Queremos ir hacia una prensa de calidad comprometida en la defensa de los derechos humanos. No se puede ‘normalizar’ el negocio de la prostitución mediante reclamos publicitarios que sólo sirven para que las mafias sigan traficando con las mujeres y para justificar el sexo de pago.
En este debate, tanto las periodistas expertas como los representantes de algunos diarios que han excluido este tipo de anuncios en sus páginas han estado de acuerdo en denunciar que los ingresos publicitarios no pueden justificarlo todo y defendido que hay que superar la contradicción de denunciar en unas páginas la explotación sexual de las mujeres y en las siguientes anunciar las tarifas de esa explotación. La campaña sólo es un primer paso para denunciar la doble moral de algunos medios.
En el tema de la prostitución, igual que en su día se hizo con la violencia de género, penalizando a los maltratadores, se ha de legislar en contra de proxenetas y consumidores de sexo de pago, no en contra de las víctimas, las mujeres que ejercen la prostitución. España es el único país de su entorno en el que diarios nacionales de información general hacen negocio con anuncios sobre prostitución, pese a que el Plan contra la Trata incluye una petición (no una exigencia) para que los eliminen. Según los datos de un informe oficial emanado de una comisión parlamentaria, los periódicos españoles suman unas ganancias de 40 millones de euros anuales por este concepto. Los únicos que no publican publicidad sobre prostitución son Público, 20 Minutos y Avui.
En el resto de Europa, al igual que ocurre en Estados Unidos, este tipo de publicidad está relegada a rotativos minoritarios y sensacionalistas. En Reino Unido, la ministra de Igualdad, Harriett Harman, encargó en 2008 un estudio que relacionó estos anuncios con el tráfico de mujeres. Tras su publicación, la empresa editorial Newsquest y las filiales locales del grupo editor de The Guardian dejaron de publicarlos. En Italia, ya hace años que los principales periódicos eliminaron de sus páginas cualquier reclamo publicitario de este tipo. El conservador Il Corriere della Sera se limita a publicar anuncios de tres o cuatro líneas, que no concretan los servicios ofrecidos y están redactados con gran pudor. Se habla de “acompañantes” y jamás se utiliza la palabra “sexo”. En cualquier caso, el periódico les dedica un espacio muy limitado, bajo la rúbrica “clubs y asociaciones”. En Francia, ni los periódicos conservadores ni los liberales tienen anuncios de sexo. Libération tiene una sección de contactos para gente que busca citas y que es vigilada escrupulosamente para evitar que haya prostitución encubierta. En Alemania, el Tribunal Supremo dictaminó en julio de 2006 que no es ilegal ofertar servicios sexuales; no obstante, los anuncios de prostitución sólo están presentes en la prensa local y en los tabloides. En Estados Unidos, la prensa generalista no publica anuncios de prostitución. Éstos están presentes en publicaciones semanales dedicadas al ocio, como Village Voice, en Nueva York, o L. A. Weekly, en Los Ángeles.
La decisión de desarrollar una campaña estatal unitaria de toda la ciudadanía para que desaparezcan de los medios de comunicación la publicidad sobre anuncios de prostitución se hizo pública en la clausura de las II Jornadas Internacionales sobre la Explotación Sexual de las Mujeres, celebradas el 2 y 3 de octubre en Barcelona, organizadas por la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres y la Plataforma Catalana de Soporte al Lobby europeo y la entrega de Premios de Comunicación No Sexista que organizó la Associació de Dones Periodistes de Catalunya, el 7 de octubre, también en la Ciudad Condal.