El estallido originó un importante incendio que afectó a la fachada del edificio y al balcón de un vecino, además de calcinar una cabina telefónica que el centro social había habilitado para realizar llamadas gratuitas mediante tecnología IP. “Era una infraestructura que utilizaban numerosas personas del barrio, sobre todo migrantes”, subrayan desde el Patio Maravillas. “Apagamos el fuego y, mientras tanto, algún vecino llamó a los bomberos que fueron los que terminaron de extinguir el incendio”, explican los miembros del centro social que se encontraban en esos momentos en el interior del edificio. “A nivel colectivo se queda, claro, el susto tremendo y el miedo que una situación así mete a los vecinos y vecinas de la calle”.
Dudosa reivindicación
“El problema es que no podemos sacar
conclusiones cerradas de lo sucedido”,
aclaran. “Es cierto que un
supuesto grupo se atribuyó el ataque
en una página de contrainformación
en la que puede publicar
cualquiera, pero también que no es
la primera vez que queman la cabina
del Patio (fue incendiada usando
un método más rudimentario hace
unos meses) y las veces anteriores
no hubo reivindicación de ningún tipo.
Por lo que no nos cerramos a
ninguna hipótesis y, sobre todo, no
queremos señalar sin pruebas”. Y es
que una de las peculiaridades de este
ataque ha sido su posterior reivindicación
por parte de un supuesto
grupo autodenominado Células de
Agitación y Ataque Anticapitalista
en un comunicado hecho público en
internet pero rápidamente eliminado
por la web donde fue publicado.
Una de las hipótesis manejadas dentro de los movimientos sociales madrileños apunta a la posibilidad de un montaje policial. La aparición, relativamente infrecuente, de comunicados de autoría, y el empeño, en este caso, en delimitar los entornos políticos que podrían estar detrás, despiertan recelos en los activistas ante un probable desenlace represivo.
Desde el Patio creen que “ésta es una de opción que entra dentro de las posibles, pero no podemos cerrar una conclusión al respecto”. Para la asamblea de este centro social okupado “lo único evidente es que este ataque ha sido realizado por alguien que quiere evitar que el Patio haga política, o que quiere utilizar el suceso para tensar las relaciones entre el Patio y otros espacios políticos de la ciudad. No van a tener ningún éxito”, afirman.
Ahora, explican, “nos estamos centrando en evitar que sucesos así vuelvan a suceder. Además, insistimos en que es inútil. A principios de octubre celebraremos un Hackmeeting y estamos seguros de que la cabina estará lista para entonces”.