
En octubre, el juzgado de instrucción nº 2 de Vitoria-Gasteiz sobreseyó las denuncias contra el antiguo subdirector de seguridad de la cárcel de Langraitz (Nanclares de la Oca) por presunto acoso sexual a cuatro presas, una de las cuales podría haber sufrido abusos sexuales. La defensa de las internas ha recurrido la decisión ante la Audiencia Provincial. La asociación de apoyo a presos y presas Salhaketa denuncia que el auto del juzgado hace suyas las conclusiones de un informe de abril de la Fiscalía al que nunca tuvieron acceso las partes, impedimento que califica de “omisión injustificable”, ya que las presas no pudieron formular alegaciones y quedaron en situación de indefensión jurídica. Además, la resolución judicial no contempla el agravante de que las presuntas proposiciones sexuales las realizó un funcionario de prisiones, como estipula el artículo 443.2 del Código Penal, ni valora las declaraciones y las anotaciones en los cuadernos de incidencias del centro de varias funcionarias que avalan el testimonio de las presas, así como los informes psicológicos que se les realizaron y que dan credibilidad a sus denuncias. El acusado, Mariano Merino, alias ‘el Tuerto’, acumula varias denuncias por coacción económica, extorsión sexual, torturas e inducción al suicidio de presas y presos, y presentó su dimisión en 2005 (ver DIAGONAL nº 29). Aunque el procedimiento archivado afecta a cuatro presas, en total son 13 las que acusan a Merino por delitos sexuales. Las presas denunciaron una posible violación y la fuga de una interna que, según sus palabras, no podía aguantar más el acoso.