
Hay acontecimientos que, a pesar de reunir las características objetivas para abrirse un hueco en los periódicos de amplia tirada, no obtienen ni una sola línea en sus páginas. El 17 de noviembre, una nueva movilización entró a formar parte de estos vacíos de bulto. Ese día, alrededor de 8.000 personas, según estimaciones de la policía y de la organización, se manifestaron en la capital para apoyar la autodeterminación del pueblo saharaui y exigir a Zapatero que asuma un papel activo en la resolución del conflicto de la antigua colonia. Convocados por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara y la plataforma de artistas Todos con el Sáhara, autobuses procedentes de los rincones más diversos del Estado llegaron a Madrid para dar vida a una marcha ruidosa y colorida, donde estuvo muy presente la cada vez más numerosa comunidad saharaui que habita en tierras ibéricas. A través de encendidos discursos, las actrices Rosa María Sardá y Marivel Verdú denunciaron las constantes violaciones de derechos humanos en el Sáhara ocupado por Marruecos contra activistas saharauis y pidieron al Ejecutivo español, “que sigue siendo responsable del dolor del pueblo saharaui”, que deje de vender armamento a Mohamed VI.
Estas palabras no debieron sonar muy dulces a los oídos del hiperactivo Pedro Zerolo, secretario de Movimientos Sociales del PSOE, que formó parte de la cabecera de la manifestación. A su lado, el delegado del Frente Polisario en España, Bucharaya Hamudi Beyun, en declaraciones a DIAGONAL, le recordó el papel que están jugando sus compañeros de partido: “El Gobierno español no está haciendo lo suficiente para resolver el conflicto. En los últimos años, el PSOE no ha hecho nada para resolver la situación: todas sus declaraciones son ambiguas y dan oxígeno a Marruecos”, indicó.
Sobre el “plan de regionalización avanzada” que anunció el monarca alauita unos días atrás, en el aniversario de la Marcha Verde, Hamudi sostuvo que “eso es un retroceso respecto a lo que aprobó su padre sobre el referéndum, un invento de Mohamed VI para no aceptar un plan de paz, ni las resoluciones de la ONU, ni la legalidad internacional. Una fuga hacia delante”.
El Polisario denuncia el continuo bloqueo de Rabat, que en estos momentos tiene su expresión en la negativa a aceptar al diplomático estadounidense Christopher Ross como nuevo enviado especial para el Sáhara de la ONU, tal y como sugiere Ban Ki-Moon y han aceptado los saharauis.
En otra dimensión del conflicto, el 4 de noviembre un tribunal marroquí condenó al periodista saharaui Mustafá Abdaiem a tres años de cárcel por expresar sus opiniones favorables a la independencia de su tierra, según medios saharauis.
Por otro lado, organizaciones de todo el mundo han iniciado una campaña para exigir a la UE que “no conceda el llamado Estatuto Avanzado a Marruecos, a menos que el territorio ocupado del Sáhara Occidental sea excluido” de este tratado económico y securitario. Los promotores de la iniciativa ponen como ejemplo el Acuerdo de Asociación UE-Israel, que deja al margen a los territorios palestinos.
INUNDACIONES EN TINDUF
Más de 1.700 viviendas destruidas fue el resultado de las últimas lluvias en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), caídas a mediados de octubre. Además se vieron afectadas instalaciones sanitarias, administrativas y educativas, por lo que la Media Luna Roja Saharaui ha realizado un “llamamiento urgente” de ayuda. Esta situación ha agravado la crisis alimentaria que sufren los refugiados desde 2006.