El caso británico
Sábado 18 de febrero de 2006
“Que nadie tenga la menor duda de que las reglas del juego han cambiado”. Con esta frase presentaba Tony Blair una de las últimas reformas que recortaban el derecho de asilo a las personas “sospechosas de terrorismo” o de incitar al terrorismo, enmendando toda la legislación de la UE en materia de derechos humanos. De la misma forma, multitud de organizaciones acusan a Londres de vulnerar todas las normas internacionales desde el 11-S sobre los DD HH. A la detención de extranjeros sin cargos ni juicios y la reciente propuesta de ampliar el período de aislamiento de 14 a 90 días, se le suma la admisión por parte de los jueces británicos de las confesiones arrancadas mediante el uso de torturas, como ocurrió en 2004 con las ‘evidencias’ obtenidas en Guantánamo en un juicio a dos sospechosos de terrorismo. El último proyecto presentado “podría utilizarse para enjuiciar incluso a personas que hacen campañas antinucleares pacíficas, y ofrece posibilidades para la parcialidad política”, según ha denunciado Amnistía Internacional.